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VIC: del 10 al 26 de desembre de 2008.

Lloc: Centre Cívic de Remei-Estadi

Passeig de Generalitat, 46

Horari: de 9h a 13h i de 15h a 22h

Exposició
Cómo un hombre firme de Moscú ha cambiado la cara de Grozny PDF Imprimeix Correu electrònic
Txetxènia - Política, economia i relacions internacionals
Dijous, 11 de setembre de 2008 13:54

Mary Dejevsky

Sólo hace tres años una guerra atroz y caótica atormentó Chechenia. Hace dos años 90 por ciento de su capital, Grozny, estaba en ruinas. Probablemente podrías recordar las fotos de aquella devastación: carcasas de los edificios públicos, casas destrozadas y estudiantes que heroicamente seguían yendo a las quemadas salas de conferencias.

Ahora el centro de Grozny es una ciudad totalmente nueva. Prácticamente no se quedan huellas de la guerra. El único recuerdo del conflicto que nos quiebra el corazón son las casas arrasadas, separadas por cerca esperando un nuevo toque. Hasta podríamos fingir que esta tierra no pasó ni por los últimos diez años, ni por dos guerras. La nueva visión combina dos temas unificados de la post guerra de Chechenia: moderado Islam y Ajmed Kadyrov, el presidente checheno asesinado en 2004 y padre del presidente actual, Ramzán Kadyrov.

La nueva identidad se refleja en una mosquita gigante, ensalzada como la más grande en Europa. El programa frenético checheno de construcción es una buena fuente de empleo. Y hay el tercer lugar de interés para los visitantes de Grozny: la iglesia ortodoxa rusa del arcángel Mijaíl. Construida hace más de 100 años y protegida por una orden de conservación la restauran de rasguños.

Durante el día en las calles se está tranquilo. Pero ahora es Ramadán. Los atascos de tráfico se forman con la caída del sol. Los cafés y los restaurantes abren sus puertas y la ciudad pasa a la vida normal. No he visto a ninguna mujer sin puñuelo, un detalle algo raro para el ex-país de la Unión Soviética; por otro lado ninguna cubrió de todo su cara.

La presidencia de Vladímir Putin fue bastante marcada por la constante guerra en Chechenia, sepultada en el pasado, mientras que ayer las autoridades rusas se sintieron bastante seguras como para organizar un grupo de observadores europeos de Rusia para hacer una visita de la capital chechena y una reunión privada con el presidente Ramzán Kadyrov de 32 años de edad quién pronto cumplirá 33 en su finca desparramada.

Rica en petróleo Chechenia ha adquirido una apariencia de quietud y de paz desde el nombramiento al puesto del presidente Ramzán Kadyrov en marzo del 2007. Entonces la región, llamada como una república dentro de la Federación de Rusia, recibió la libertad de actuación con una sola condición de que Moscú conservaría el control sobre los recursos naturales. En el resto, Kadyrov obtuvo riendas para gobernar la república como si fuera su feudo, lo que suponía perseguir a sus propios rivales, buscar a los enemigos de la guerra, y, como dicen, ganar millones de los lucrativos contratos de construcción.

Chechenia tiene independencia en todo, excepto su nombre, la solución que su pueblo cansado de la guerra parece que ve bien. Lo comprobaremos el 12 de octubre en las elecciones del parlamento checheno. Kadyrov no es quisquilloso a la hora de escoger el método para preservar el orden, y Moscú ha asignado mucho dinero, mientras que con el ex-presidente, Aslan Masjádov, Chechenia se convirtió en un caótico vórtice entre los dirigentes militares.

No obstante, la reciente guerra en Georgia puede poner fin a este estado tolerable de cosas y Moscú lo sabe perfectamente. A lo mejor por eso han decidido mostrar a los visitantes extranjeros que Chechenia está lejos de los tiempos de guerra. Ayer en la reunión que duró una hora y media con Kadyrov en su finca fuera de Grozny, el presidente rechazó el hecho de que la independencia de Osetia del Sur y de Abjazia podría incitar el movimiento separatista en Chechenia. Hablando lento y acentuando cada palabra, concluyó: “No es una solución válida ni actual para Chechenia”.

Kadyrov da una impresión contradictoria: novato y impetuoso, aunque pasado por la guerra, autoritario y a veces suave. Vástago de una familia religiosa, su abuelo fue muftí de Grozni y por eso en su discurso se refirió mucho a Islam. Pero Kadyrov puede soltar con un respiro sobre su formación superior, su pasado con “el arma en las manos” o sobre su visión actual y su futuro en calidad del “ servidor legal de su pueblo”.

Chechenia puede ser un caso único, en que insiste Rusia, problemas como la autodeterminación para las minoridades étnicas, la soberanía y la integridad territorial representan dilemas para cualquier país y un dilema en particular para Rusia que sufrió la desintegración hace algo más de 20 años.

Este año Rusia no quiso reconocer Kosovo. Una de las razones fue la rotunda oposición de su alías Serbia, pero también para no crear el precedente con Chechenia. El reciente conflicto de Rusia con Georgia ha dejado mucha confusión en la política de Moscú. No está claro por qué el reconocimiento de la independencia de Osetia del Sur y de Abjazia no es un precedente para Rusia, mientras que Kosovo lo fue.

Parece que la paz y la estabilidad económica mantienen a los separatistas a raya. Sin embargo, si la vida cotidiana no se mejora, pronto podrá surgir la cuestión sobre la independencia. Y esta vez los separatistas tendrán un precedente a echar en la cara de Rusia.

Fuente: The Independent


 

Última actualització ( Dimecres, 22 d'octubre de 2008 11:39 )