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VIC: del 10 al 26 de desembre de 2008.

Lloc: Centre Cívic de Remei-Estadi

Passeig de Generalitat, 46

Horari: de 9h a 13h i de 15h a 22h

Exposició
La capital de Chechenia se alza desde las cenizas por encima de los horrores ocultos PDF Imprimeix Correu electrònic
Txetxènia - Drets humans
Dimecres, 30 d'abril de 2008 13:08

Andrew E. Kramer

La sorpresa apareció en el sótano de la guardería recién construida en la calle Kadyrov, cuando unos paletas descubrieron una fosa. Los cuerpos fueron exhumados e incinerados con respeto.

"Esto no es nada inusual en una ciudad que vive más o menos en paz ahora, pero que tiene muchos sótanos oscuros y muchos trabajos en construcción" , afirma un defensor de los DDHH.

“Ahí murió la gente, y ahora construyen un colegio”, explica en una entrevista Natalia Estemirova, una investigadora de derechos humanos en memoria a las víctimas. Su grupo dio a conocer sus descubrimientos de los cuerpos del último verano en Zviozdochka, en otra guardería.

Asimismo, añade: “Sabíamos que las personas desaparecían. Sabíamos que la mayoría fueron asesinadas. Y sabemos que tenemos que buscarlas con una pala."

Cualquier sistema forense en el que pudiéramos trabajar despertaba las preguntas y reparos del Gabinete del presidente de la Federación de Rusia, Vladimir V. Putin, acerca de la persecución durante la guerra, así como a través de la reactivación económica servía su legado durante los últimos ocho años.

Como resultado, la política de Rusia acerca de las fosas comunes es de no tocarlas. Se han documentado la existencia de 57 fosas en Chechenia, un país del tamaño de Conneticut. Por no hablar de las innumerables fosas más reducidas que se encuentran debajo de los parques de la ciudad, patios y sótanos.

En Grozny, “bulldozers”, y hombres con martillos trabajan alrededor de las tumbas de las dos guerras, la primera de 1994 a 1996 y la segunda que empezó en 1999. (Las peleas ahora se intercalan de manera esporádica y en un grado menor). La ciudad, bombardeada y despoblada por la guerra, ahora se ha convertido en la escena de un esfuerzo frenético de reconstrucciones financiado por el petróleo. Además, las autoridades apuntan orgullosas hacia las nuevas viviendas con glamour como símbolos de prosperidad y paz.

En el año pasado, después de que Rusia instalara el líder de uno de sus alternativos y cercanos militantes, Ramzan Kadirov como presidente, 969 refugiados recibieron nuevas viviendas. Una mezquita que acogerá a 10,000 practicantes en la plaza central, y buen número de colegios fueron reformados.

Aún así, el asunto de las tumbas en Grozny es un problema difícil. Por lo menos la mitad se han movido para hacer espacio para la reconstrucción.

En abril de 2006 en probablemente el ejemplo de mayor huelga, trabajadores en el parque de Kirov, incineraron 57 cuerpos para poder obtener nuevos terrenos para la construcción de un complejo para jóvenes. “Durante los bombardeos en 1999 y 2000 se violaron los derechos humanos”, acusan los trabajadores, añadiendo que “residentes fueron enterrados sin identificarles en el Parque”. En concreto, seis cuerpos de aquel lugar nunca fueron identificados, y fueron enterrados numerosas tumbas del cementerio.

“Aquí encontramos muchos, muchos cuerpos” señala Estemirova.

Las tumbas de Grozny, simbolizan la paz que Rusia ha establecido aquí, consiguiendo hacer olvidar y enfatizando la reconstrucción psíquica que dejaron las cicatrices de la guerra. No ha habido ningún proceso sistemático de los crímenes de la guerra o la identificación de las víctimas.

Consiguiendo así, dejar desaparecida cualquier posibilidad de abrir una pregunta sobre la continuidad. Un especialista sobre los Derechos Humanos del Gobierno de Chechenia, Nurdi Nujaziiev, ha identificado un total de 3.018 desapariciones sin resolver como consecuencia de las dos guerras. Con toda seguridad, algunos de los restos de los desaparecidos fueron enterrados debajo de lugares de actuales construcciones.

El fiscal regional, ha ofrecido unas cifras inferiores indicando que 2.747 civiles chechenos fueron desaparecidos, y que 574 de ellos se resolvieron. Durante el memorial del grupo Estemirova’s, pusieron el número de desaparecidos entre 3.000 y 5.000.

Las numerosas tumbas, han provocado tensiones entre Rusia y Europa. El Consejo Europeo, ha hecho especial tensión en la clarificación de los derechos humanos, de las incineraciones y de las identificaciones de las víctimas y sus asesinos.

“Hay un gran número de familias que han perdido alguno de sus miembros. Thomas Hammerberg, el comisario de Derechos Humanos del Consejo Europeo añade “tantas personas se vieron afectadas por ello que no se puede simplemente barrer cerrando ahora las carpetas”.

Sin embargo, esto es lo que está ocurriendo en forma de construcción destruye la evidencia en los sitios de los crímenes de la guerra. Los edificios de la Escuela para los Sordos en el barrio Minutka, por ejemplo, sirve de sede para las tropas del Ministerio de la Interior que raras veces llega a ser el objetivo de las investigaciones de los crímenes de la guerra.

Según los testigos, la base fue utilizada para torturas. Un soldado ruso fue condenado por asesinato. Todavía en 2006, la base llena de escombros, ahora quieren limpiar el sitio para volver a construir allí la escuela, afirma Estemirova.

El Consejo de Europa anima a Rusia a abarcar los trabajos forenses de manera sistemática en las tumbas antes de construir nuevos bloques.

El gobierno de Kadirov ha aprobado la proposición de ofrecer información sobre los desaparecidos en Internet separando la cuestión de identificación del problema político de la culpabilidad.

Las desapariciones siguen teniendo lugar en Chechenia. Muchos residentes de Grozny todavía viven en ruinas taponando agujeros en la pared. La ciudad al contrario es bastante pacífica. En la calle los mercaderos venden cigarillos, carne rellena y bebidas energéticas Red Bull. Los jóvenes en uniformes policíacos caminan por las calles, tirando cáscaras del sésamo con el Kaláshnikov detrás de su espalda. Y el boom de construcción sigue impávido.

No obstante, los nuevos edificios es un pequeño consuelo para Adni Idalova, una residente de Grozni que ha perdido dos hijos. “Nuestros hijos nunca podrán pasear por estas aceras de oro”. “¿Por qué las necesitamos?

 

Fuente: The New York Times

Traducción: Maya L

 

Última actualització ( Dilluns, 27 d'octubre de 2008 11:29 )