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VIC: del 10 al 26 de desembre de 2008.

Lloc: Centre Cívic de Remei-Estadi

Passeig de Generalitat, 46

Horari: de 9h a 13h i de 15h a 22h

Exposició
Carta oberta d'ONG russes sobre la guerra a Ossètia del Sud PDF Imprimeix Correu electrònic
Geòrgia - Conflictes armats
Divendres, 15 d'agost de 2008 10:58

En una carta abierta, algunos de los activistas de derechos humanos más prominentes de Rusia, entre ellos el disidente soviético Sergei Kovalev, han pedido a la comunidad internacional que hagan frente a la agresión de Rusia y que expulsen al país del G-8. La siguiente carta fue difundida el 10 de agosto:

Declaración de activistas de los derechos humanos sobre la guerra en Osetia del Sur

El 8 de agosto, bajo el pretexto “de defender a ciudadanos rusos” en la república separatista de Osetia del Sur, Rusia emprendió un acto de agresión contra Georgia.

Según información publicada en los medios, aviones de la Fuerza Aérea Rusa bombardearon Gori. Personajes públicos georgianos afirmaron que los aviones rusos bombardearon además Poti, Senaki y Tskhinvali. Los medios rusos relataron que las tropas aerotransportadas habían entrado en Tskhinvali.

La tarde del 8 de agosto en una reunión del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, el embajador ruso ante la ONU, Vitaly Churkin, reconoció abiertamente el bombardeo en territorio georgiano.

La víspera de la agresión, Rusia intensificó la guerra de propaganda contra Georgia. Los medios pro-Kremlin mostraron sólo las operaciones militares por parte de Georgia en la zona del conflicto, manteniendo en silencio los bombardeos a ciudades georgianas por parte de las formaciones armadas del régimen de Eduard Kokoity. El 8 de agosto, los sitios de Internet de los órganos de poder georgianos y la cadena de televisión Rustavi-2 fueron inutilizados por hackers.

El 8 de agosto, la ONG "Memorial" condenó la entrada de tropas georgianas en Tskhinvali, que el mando georgiano describió como “medidas constitucionales para restituir la paz y el orden legal.” Pero independientemente de lo que pueda ocurrir en Georgia, Rusia no tiene ningún derecho de usar la fuerza armada en territorio extranjero. El estatus de las tropas de pacificación rusas en Georgia fue definido por acuerdos intergubernamentales.
Sin embargo, Rusia perdió el derecho moral a la pacificación en Abjasia y Osetia del Sur cuando, obviando el poder soberano de Georgia, se alió abiertamente con las autoridades de estas regiones. Ahora, habiendo dejado de lado todas las apariencias, y tras haber introducido unidades aerotransportadas en Georgia, y haber bombardeado territorio fuera de Osetia del Sur, Rusia se ha convertido en una parte beligerante del conflicto armado.

El presidente ruso [Dmitri] Medvedev declaró que “se vio obligado a defender las vidas y la dignidad de los ciudadanos rusos, dondequiera que estos estén.” Sin embargo, la Resolución de la Asamblea General de las Naciones Unidas del 12.14.1974, la“Definición de agresión,” subraya: “ninguna consideración de cualquier naturaleza, ni política, económica, militar o de cualquier otra índole puede servir para justificar una agresión.” Es aquí particularmente apropiado recordar que en 1938, la Alemania Nazi justificó el ataque a Sudetenland, perteneciente a Checoslovaquia, como una defensa de los intereses de los alemanes que vivían allí.

La experiencia histórica muestra que la interferencia de nuestro país en asuntos ajenos, contrariamente a responder a ninguna demanda de "ayuda", conducen de forma inevitable a múltiples desgracias.

 

En 1979, los dirigentes de la Unión Soviética enviaron fuerzas al Afganistán soberano bajo el pretexto de "prestar ayuda fraternal"; cientos de miles de civiles se convirtieron en víctimas de los militares soviéticos. Hoy, la facción chekista-burócrata dirigente en Rusia - sucesora del mando soviético - ha perpetrado una agresión contra Georgia, otro país soberano.

La incursión en Afganistán condujo a muchos años de violencia generalizada constante y a abusos de los derechos humanos. El desarrollo histórico de Afganistán dio un giro de 360 grados: de un gobierno secular se pasó a uno teocrático. Y las acciones del poder soviético conducieron a un espectacular aumento de la popularidad del fundamentalismo Islámico no sólo en Afganistán, sino también en Paquistán y en otros países árabes. (Recuérdese la alianza entre el régimenTalibán y Al-Qaeda).

Si la comunidad internacional no detiene la agresión rusa, y si Georgia, haciendo uso de su derecho legal a la autodefensa, no puede frenarla, Rusia puede tomar no sólo la región autónoma de Osetia del Sur, sino también otros enclaves georgianos. Después de todo, muchos políticos rusos irresponsables aún reivindican derechos sobre Crimea...

Pedimos el alto inmediato de la agresión contra Georgia. Consideramos que el gobierno ruso, habiendo manchado de sangre otra vez la reputación del país, eventualmente ha conseguido que su presencia en el G8 sea inaceptable desde un punto de vista moral.

Pedimos a la Asamblea General de las Naciones Unidas, a la Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa, a la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa y a otras instituciones internacionales que evalúen las acciones del Kremlin en Georgia.

Sergei Kovalev, chairman of the Russian “Memorial” society, chairman of the A.D. Sakharov Fund.

Dmitri Belomestnov, journalist, Moscow

Stanislav Dmitrievsky (Nizhny Novgorod), chairman of the Russian-Chechen Friendship Society

Tatyana Monakhova, human rights defender, Moscow

Yelena Maglevannaya, copy editor, Volgograd

Mikhail Kriger, chairman of the Anti-War Committee, Moscow

Ivan Simochkin, Oborona [Defense] Youth Movement, Moscow

Alexei Manannikov, President of the Siberian Inter-regional human rights foundation “Vienna-89”, Novosibirsk

Edward Glezin, Coordinator of the Russian “Oborona” Youth Movement, Moscow

Dmitri Shusharin, historian and journalists

Igor Drandin, RPDU [Russian People’s Democratic Union]

Vladimir Shaklein, Inter-regional Center for Human Rights – Ural division of the “For Human Rights” All-Russian Civic Organization

Vladimir Sirotin, national socialist

Larisa Volodimerovna, human rights defender, Holland

Lev Ponomarev, Executive Director, All-Russian Civic Organization “For Human Rights”

Vladimir Panteleev, political prisoner 1970-76, invalid of the 2nd group after political repression, chairman of the board of directors of the Nizhny Novgorod Society for Victims of the Communist Terror

Sergei Sorokin, chairman of the Movement Against Violence, Moscow

Felix Balonov, Doctor of Philosophy, St. Petersburg

Dmitri Vorobyevsky, editor of the Kramola newspaper, member of the Democratic Union, Voronezh





Última actualització ( Divendres, 24 d'octubre de 2008 10:12 )