tanca

VIC: del 10 al 26 de desembre de 2008.

Lloc: Centre Cívic de Remei-Estadi

Passeig de Generalitat, 46

Horari: de 9h a 13h i de 15h a 22h

Exposició
Guerra a Geòrgia: recull d'anàlisis - II PDF Imprimeix Correu electrònic
Geòrgia - Conflictes armats
Dilluns, 18 d'agost de 2008 21:55

I aquí us oferim més anàlisis elaborades a Moscou:

Agresión por los cuatro costados. Article de Yulia Latynina, comentarista de Novaya Gazeta i d'Ekho Moskvi. (VEGEU LA TRADUCCIÓ A SOTA)

La guerra russo-georgiana estava preparada amb antelació des de Moscou. Article de Pavel Fendenhauer, analista militar expert en Rússia (VEGEU LA TRADUCCIÓ A SOTA)

Did Russia plan its war in Georgia? Article de Brian Whitmore, corresponsal de Radio Liberty expert en Rússia, Europa de l'Est i els Balcans

Theories swirl about war's beginning. Article de Nikolaus von Twickle, redactor de The Moscow Times

---------------------------------------------------------------------


AGRESIÓN POR LOS CUATRO COSTADOS
Rusia necesita que en el Cáucaso haya paz, por el contrario los militares necesitan la guerra

En el año 1914 el conocido dirigente Pedro Durnovo, un patriota entre los patriotas, casi un centurión negro (de la organización monárquica extremista de la Rusia Zarista), le dio al zar Nicolás II las famosas “Anotaciones de Durnovo”. La tesis central de Durnovo se podría resumir diciendo que los intereses estratégicos de Rusia y Alemania eran –en su opinión- idénticos y que la intervención de Rusia en la guerra contra Alemania sólo podía acabar de manera trágica.

Se podría decir lo mismo sobre la guerra entre Rusia y Georgia. Ninguno de los dos Estados tiene un conflicto de interés en el Cáucaso. Ambos países necesitan la paz. Rusia ha perdido de facto el control sobre Ingushetia y en Daguestán simplemente reina el caos. Kadyrov controla Chechenia, ¿pero quién controla a Kadyrov? ¿Es posible que en estas condiciones Rusia necesite una guerra en el Cáucaso?

Esta guerra sólo es útil para los silovikí, la cúpula militar del Kremlin. En ningún sitio se puede observar de manera tan evidente las contradicciones entre los intereses estratégicos del Kremlin y los intereses de la propia Rusia. Para Rusia su objetivo estratégico es lograr la paz en el Cáucaso. Los militares, simplemente, carecen de intereses estratégicos. Los comandantes tan sólo desean colgarse una nueva medalla y los generales, lograr mantener a sus hombres en el Kremlin, es decir, que la cúpula militar siga en el poder.

En esta guerra intervienen ya no dos, ni tres, sino hasta cuatro actores: Rusia, Georgia, las autoridades de Osetia del Sur (las cuales siguen el juego a los “chequistas” (militares) en su labor de hostigamiento contra Georgia) y el propio pueblo de Osetia del Sur, -por pocos que queden- que se ve obligado a escoger entre Saakashvili y Kokoity.

Lo ocurrido entre el jueves y el viernes en Osetia del Sur todavía no era una guerra, más bien se trataba del desastre ocasionado por los cañonazos y los tanques. Los acontecimientos –si es posible mencionar sus virajes- se sucedieron de la siguiente manera: cuando el ministro para la resolución de conflictos, Timur Yakobashvili, llegó a Chjivali con el objetivo de encontrarse con Kokoity (un encuentro propiciado desde el Ministerio de Asuntos Exteriores ruso), éste no se presentó. Los georgianos seguramente entendieron que Rusia no emprendería ninguna guerra contra Georgia en el caso de que ésta se decidiera a efectuar acciones bélicas en Osetia del Sur.

La tarde del jueves el presidente Saakashvili anunció el alto el fuego de manera unilateral: en ese momento los tanques georgianos y las bombas ya estaban terminando su labor. (...) Entonces Osetia del Sur comenzó a disparar contra las localidades georgianas de Prisa y Tamatasheni. Saakashvili tenía pues las manos libres para actuar.

Durante toda la noche y la mañana siguiente los georgianos bombardearon Chjinvali y ocuparon las aldeas adyacentes. Todo lo ocurrido esa noche supuso una vergüenza militar para Osetia del Sur: el régimen de Kokoity (...) disparó contra aldeas georgianas al mismo tiempo que tildaba de "provación" la respuesta militar a sus acciones (...).

Hay que tener en cuenta que el régimen de Kokoity dispone de un presupuesto permanente más que generoso. Unos 570 millones de dólares se invirtieron en la construcción de un gaseoducto que no pasara por Georgia y que abasteciese a tan sólo unos 7 mil habitantes. Otros 800 millones –según algunas fuentes- fueron destinados a la guerra contra Georgia. A estas cifras es preciso añadir las compensaciones en las pensiones y los salarios que paga Rusia sobre una población de 80 mil personas, cuando la población real no supera los 30 mil habitantes.

Es difícil decir a dónde ha ido a parar todo ese dinero, si a la compra de una villa en Niza o de una “dacha” (casa de campo) en la Rubliovka (lugar donde habitan los nuevos ricos de Moscú). En cualquier caso, los acontecimientos acaecidos entre el jueves y el viernes dejan claro que el presupuesto que quedó para la guerra era escaso. El viernes entendimos por qué ni al gobierno de Kokoity ni a sus generales les interesaban –ni necesitan- una defensa de Osetia del Sur por parte de sus propios soldados. Sólo necesitaban meter en el conflicto a Rusia.(...)

¿A qué conclusión podríamos llegar hoy por hoy? Tal y como ya he dicho, en este conflicto no hay tres sino cuatro partes involucradas. Una, el pueblo de Osetia del Sur, atrapado entre Saakashvili y Kokoity. Escojan a quien escojan están condenados a la ocupación o a la tiranía. El segundo involucrado en el conflicto es la empresa conjunta formada por el gobierno de Kokoity y la cúpula militar rusa. Y, sin lugar a dudas, han salido vencedores. Con mucha ventaja en el marcador. Han conseguido su objetivo: un acceso ilimitado a los recursos rusos, a las medallas, a las estrellas militares, etc.

La tercera implicada en el conflicto es, obviamente, Georgia. Que gane o pierda esta batalla va a depender de que Saakashvili consiga o no mantener en su poder Chjinvali. Si consigue mantenerse en la capital osetina su victoria le servirá para justificar muchas cosas. Si deja la ciudad o si al final de la ciudad no quedan mas que cadáveres por las calles, será su derrota. Y la cuarta y última involucrada es Rusia, quien ya ha sufrido un daño estratégico incalculable.

En primer lugar, hemos desestabilizado la situación en el Cáucaso. Ya han comenzado a llegar malas noticias desde nuestras repúblicas caucásicas: en Daguestán el primer día de la guerra dejaron patas arriba la redacción del periódico Chernovik, que se había atrevido a escribir sobre fusilamientos sumarios. En Ingushetia las cosas aún están mejor: también ese primer día de la guerra cercaron con tanques y lanzagranadas la casa de Magomed Jazbieva, el miembro de la oposición que acaba de entregar al Kremlin 80 mil firmas a favor del presidente Aushev.
En segundo lugar, nos hemos metido en una guerra con un estado soberano como es Georgia por complacer los intereses de un régimen que ni siquiera es un aliado de Rusia o uno de sus títeres. Un régimen –el surosetino- que utiliza a Rusia a su antojo y que maneja a su propio pueblo como una moneda de cambio. En tercer lugar, el mismo hecho de haber entrado en guerra da la victoria a los militares rusos. Al igual que la segunda guerra en Chechenia supuso la llegada al poder de Putin, ahora la primera guerra con Georgia deja en evidencia que Rusia no está gobernada precisamente por su presidente…

En otro orden de cosas, es difícil imaginar las consecuencias internacionales de este conflicto. Tenga o no la razón Saakashvili, gane o no la batalla, es preciso reconocer que jurídicamente tenía el derecho a introducir los tanques en Chjinvali, al igual que Rusia jurídicamente se consideró con el derecho a meter los tanques en Grozny (Chechenia). Pero según el derecho internacional Rusia no puede bombardear las poblaciones georgianas. Esto es como imaginar que las tropas turcas, como respuesta al genocidio de los que comparten su fe en Chechenia, comenzara a bombardear Krasnodar (ciudad rusa).

Yulia Latinina

Traducció: Tania Domínguez



LA GUERRA RUSSO-GEORGIANA ESTAVA PREPARADA AMB ANTELACIÓ DES DE MOSCOU

La setmana passada la tensió militar en la regió separatista de Georgia, Ossètia del Sud, va escalar en una guerra en tota regla. Els separatistes ossets provocaren un conflicte per donar el pretexte a les tropes russes d'una intervenció directe.

El vespre del dia 7, un bombardeig amb foc de morter a les poblacions georgianes a la vora de la capital osseta de Tskhinvali va provocar que el president georgià Mikhail Saakashvili ordenés un assalt major a la capital. La nit de l'atac, les tropes georgianes equipades amb material de visió nocturna provinent d'occident va fer retirar els combatents ossetes i Tskhinvali va ser ocupada al matí. Per aturar l'ofensiva georgiana, milers de tropes russes amb centenars de blindats van entrar a la zona pel túnel de Roki. Avions russos van començar a bombardejar instal·lacions militars i ciutats a la zona. (Vegeu Eurasia Daily Monitor, 7 d'agost).

Del 8 d'agost al 10, l'exèrcit georgià va estar lluitant en batalles ferotges contra l'exèrcit rus dins i al voltant de Tskhinvali. El 10 d'agost, les autoritats georgianes van anunciar que retirarien les seves forces d'Ossètia del Sud i van demanar un alto-al-foc i conversacions de pau (Interfax, 10 d'agost). El 12 d'agost, el president rus Dmitri Meevedev va acceptar un pla de pau negociat per França, i es va establir una fràgil treva. L'exèrcit georgià va concentrar les seves forces en defensar la capital, Tbilissi. Desenes de milers de tropes russes i més d'un miler de blindats van ubicar-se a Ossètia del Sud i Abkhazia. Les tropes russes van sortir de les regions separatistes per ocupar altres zones georgianes cap a l'oest (Zugdidi, Senaki i Poti), desarmant les forces policials locals i destruint bases militars georgianes (Interfax, 13 d'agost). Mentrestant, paramilitars ossetes i soldats russos terrotitzaven la població local i i es llançaven al pillatge a la ciutat de Gori i al seu voltant, al sud de Tskhinvali (AP, 13 d'agost).

Moscou va declarar que es va veure forçat a entrar en la batalla per l'inicial atac georgià a Ossètia del Sud (RIA-Novosti, 8 d'agost). Però hi ha suficient proves per creure que aquesta invasió massiva va ser preparada de forma anticipada des de Moscou, per dur-se a terme aquest mes d'agost (Vegeu Eurasia Daily Monitor, 12 de juny). La rapidesa amb què els grans contingents russos van desplaçar.se a Georgia, el ràpid desplegament militar de les forces navals al Mar Negre, el fet que es van enviar grans contingents de tropes a Abkhjazia, on no hi havia cap atac georgià, sembla indicar que tot això era de fet un plan militar preparat amb antel·lació. Aquesta guerra no va ser una reacció improvitzada a una ofensiva militar georgiana sobtada a Ossètia del Sud, ja que no és possible que milers de tropes estiguin en estat d'alerta 24 hores al dia per entrar en batalla. La invasió era inevitable, no importa com actuessin els georgians.

Sembla que la principal raó de la invasió russa era l'aspiració de Geòrgia d'entrar a la OTAN, mentre el problema separatista només era una excusa. Georgia ocupa una posició geopolítica clau, i Moscou té por que Geòrgia ingressi a la OTAN, ja que això podria significar que Rússia perdi poder a la Transcaucàsica. La reunió de la OTAN a Bucarest l'abril passat, on Ucraïna i Georgia no van aconseguir l'anomenat Pla d'Acció dels Membres, o MAP per unir-se a l'aliança, però se'ls va prometre que n'acabarien formant part, sembla haver precipitat la decisió d'entrar en guerra (Interfax, 3 d'abril).

Abans d'agafar les armes, oscou va llançar amenaces ominoses: d'una banda, Russia va revocar unilateralment les sancions de la CEI contra Abkhàzia (Ria-Novosti, 6 de març). La Duma, controlada pel Kremlin, va aprovar una resolució al·legant el reconeixement de la sobirania abkhaza i sud-osseta (Ria Novosti, 21 de març). Vladimir Putin va prometre a Abkhazia i a Ossètia del Sud "suport material", i va anunciar que les aspiracions georgianes "d'una propera integració atlàntica" posarien en perill la seguretat (www.mid.ru, 3 d'abril). D'altra banda, el comandant Yuri Baluyevsky va amenaçar amb "una acció militar per defensar els nostres interessos a les nostres fronteres" si Georgia i Ucraïna ingressaven a l'OTAN (Ria-Novosti, 11 d'abril).

Els preparatius militars es van posar en marxa: el 31 de març, les tropes ferroviàries van traslladar-se a la regió per reparar les vies al Sud de Sokhumi (Abkhàzia), per tenir a punt la infrastructura de la invasió. El 30 de juliol van acabar la feina i tot estava preparat per un combat important a l'agost, ja que si es deixava la invasió per més endavant, el mal temps podria espatllar els plans (vegeu Eurasia Daily Monitor, 12 de juny i 30 de juliol). Occident sembla haver obviat les advertències russes i els preparatius que s'han dut a terme fins que ha estat massa tard. Mattheuw Bryza, Subsecretari d'Estat nordamericà, ha afirmat a Tbilissi "ara sabem la verdadera missió de les tropes ferroviàries a Abkhàzia" (Interfax, 11 d'agost). Hauria d'haver-se subscrit abans a Eurasia Daily Monitor...

La principal tasca de la invasió russa, causar un col·lapse de l'estat georgià i destruir-ne totalment l'exèrcit, impossibilitant-ne així l'entrada del país a l'OTAN, no s'ha aconseguit encara, malgrat tot el caos. Però poden planejar-se més atacs i devastació. Missils Tochka-U amb un abast de 110 km han estat transportats a Abkhàsia i Ossètia, des d'on pot arribar-se a Tbilissi. Sembla que dos han estat disparats a l'oest de Georgia, segons les declaracions dels separatistes abkhazos (Novaya Gazeta, 14 d'agost). Un atac amb missils, atribuït oficialment als separatistes, podria matar a centenars de civils, creant un pànic devastador i un possible col·lapse del règim.

Traducció: Marta Ter

 

Última actualització ( Divendres, 24 d'octubre de 2008 10:12 )